Fecha de publicación: 19-may-2021

Centro de Psicología Rodríguez Vidondo (Aravaca)

El victimismo es un arma de doble filo que, cuando es calculado y consciente, puede encumbrar cierta manipulación o chantaje.

Cuando se convierte en una actitud crónica, quienes se posicionan como víctimas descubren que sus beneficios les aportan más ventajas que costes.

La atribución externa es la estrategia utilizada para justificar que todo lo que ocurre está fuera de su control y de esta manera el papel de víctima se asienta sobre bases más firmes.

Frente al victimismo, debemos de establecer estrategias de afrontamiento que nos permitan aceptar lo que no podemos cambiar y atrevernos a actuar sobre lo que sí está en nuestra mano.

Es una adicción destructiva que va más allá de cualquier moda. El victimismo es una actitud hacia la vida que lo justifica todo:

- Responsabiliza siempre al entorno social
- Exige escucha y compasión
- Protege e inmuniza ante cualquier crítica
- Garantiza la inocencia más allá de toda duda
- Justifica el creerse con derecho a todo

Pero también brinda una fuente inagotable de sufrimiento.

El locus de control

El concepto de "locus de control" de Julian Rotter hace referencia a cómo sienten las personas el control de lo que ocurre en sus vidas y a quién atribuyen el mando de su destino.

Locus de control interno:

- Asumir la responsabilidad.
-Menos influencia de la opinión ajena.
- Independencia y autoeficacia.

Atribución externa:

- Culpar al resto.
- El éxito es por suerte.
- No se puede cambiar la situación.
- Impotencia e incapacidad.
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